No parecía que hubiera visitas, así que me vengo para la habitación. Me recuerda al refugio de Góriz, en Ordesa; en un espacio pequeñito entran 16 literas con medio metro de pasillo.
Lo cierto es que estoy cansado. 24 kilómetros por la mañana. Es cierto que cada día tiro más, pero el tobillo me procupa.
Hemos pasado por bastantes pueblos. Era mucha carretera (LU y AC-937, creo), pero no había nada que ver, al revés que ayer, hasta aquí, claro. Además, como iba un poco pendiente del [...]
Nota completa...